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¿Una enfermedad de transmisión sexual en mi perro?

Por MVZ Ana Belen Reyes Paredes

¿Una enfermedad de transmisión sexual en mi perro? ¿En qué momento pasó eso?

Dejándose llevar por el frenesí que les provocan las feromonas. Sucumbiendo a la básica y esencial necesidad de la cópula comandada por el estro, por un poco de influencia nuestra al llevar a nuestro perro a reproducirse y ¿por qué no? a veces también por un poco de “cusquedad”, nos podemos encontrar con que en efecto, nuestro perro se ha contagiado de “algo”.

Dentro del grupo de infecciones venéreas del tracto reproductor se puede encontrar al Tumor Venéreo Transmisible, o como lo llamamos cariñosamente los veterinarios: TVT.

 

Como ya lo mencioné antes, es un tumor contagioso,  de células redondas y la transmisión más común es la venérea, por lo que se encuentra principalmente sobre las superficies mucosas de de los genitales externos de los machos y hembras, aunque también se puede trasplantar a otros sitios como boca, nariz y ano, y ser transmitido a otros perros mediante el lamido y contacto directo con el tumor.


¿Cómo detectar que mi perro tiene TVT?

Después de la transmisión, el TVT se presenta como un área elevada, de apariencia carnosa y enrojecida. A medida que crecen, adquieren forma de coliflor y pueden alcanzar un tamaño de 5cm de diámetro o más. Su forma y tamaño puede ser bastante variable y tienden a sangrar con facilidad, por lo que a veces, inclusive antes de notar el crecimiento, nos damos cuenta de que nuestro perro presenta secreciones prepuciales o vulvares rojas.

En el macho, con frecuencia se localizan en el bulbo del glande peneano, pero pueden encontrarse en cualquier punto del pene o mucosa prepucial.

En la hembra, se puede localizar en el vestíbulo vulvar o en el canal vaginal.


Ya lo llevé al veterinario, ¿Cuál es el diagnóstico definitivo?

El diagnóstico de TVT se sospecha con firmeza a partir de la apariencia física del tumor sobre los genitales externos.

Para diagnosticarlo de manera definitiva, necesitamos tomar una muestra del tumor mediante citología exfoliativa o aspirarlo con una aguja para enviarlo al laboratorio. Es necesario que un patólogo experimentado revise nuestra muestra, pues ya en el microscopio, las características celulares del TVT recuerdan a otro tipo de tumores de células redondas.


Y el tratamiento a seguir es…

Se dice que el 20% de los casos remite de manera espontánea, pero se debe tener en cuenta el tamaño del tumor, así como las estructuras que está ocupando, si se encuentra obstruyendo o le causa mucha molestia a nuestra mascota. Se puede recurrir a la cirugía para remover el o los tumores, de nuevo, dependiendo de su localización e implicaciones anatómicas.

El TVT responde a varios agentes quimioterapéuticos. Uno de estos agentes es la vincristina que tiene muy buenos resultados, baja toxicidad y es económicamente accesible para los dueños. En la literatura nos manejan que la duración promedio del tratamiento es de cuatro a seis semanas, claro que nuestro perro puede ser el uno en mil y no pertenecer al grupo promedio.


Así que ya saben, si vamos a querer camadas de nuestro perro(a), informémonos sobre sus potenciales compañeros (as) en las artes amatorias, es decir, saber que están libres de enfermedades y llevar a revisión a nuestra mascota también. De igual manera, hay que tener cuidado cuando dejamos salir a nuestro perro(a) a la calle sin vigilancia, puesto que la mayoría de los pacientes que padecen esto entran en este grupo.

Para aquellos que han leído esto y a su mascota ya le ocurrió, no queda más que llevarlo al médico veterinario para que le instauren el tratamiento que más le conviene, y que nuestro amigo tenga una vida larga y feliz con nosotros.

 

Cuidémoslos, son de nuestra familia.